Viernes, 24 Noviembre del 2017
   
Texto
Banner

Humedales de Ite

Indice del artículo
Humedales de Ite
LOS HUMEDALES
IMPORTANCIA Y BENEFICIO DE LOS HUMEDALES
LOS HUMEDALES COMO HÁBITAT DE AVES ACUATICAS Y MIGRATORIAS
LA CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA
LOS RECURSOS NATURALES Y EL ECOTURISMO
POTENCIAL TURISTICO DE LOS HUMEDALES Y LAS AVES
LOS HUMEDALES DE ITE
PRINCIPALES AMBIENTES DE LOS HUMEDALES DE ITE
LAS AVES DE LOS HUMEDALES DE ITE
DISTRIBUCION ORNITOLOGICA EN LOS HUMEDALES DE ITE
OTRA FAUNA VERTEBRADA
LOS HUMEDALES DE ITE, AREA DE IMPORTANCIA PARA LA CONSERVACION DE LAS AVES
LAS AVES (Extraído de Navarro & Benítez 1995)
IDENTIFICACION Y OBSERVACION DE AVES (Extraído de Velarde 2002; INRENA 2005)
LA ARQUEOLOGÍA DE ITE
MERCADOS Y FLUJO TURISTICO EN LA REGION DE TACNA
GLOSARIO
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
LISTA SISTEMATICA DE LAS AVES DE LOS HUMEDALES DE ITE
Todas las páginas

Visita: http://www.humedalesdeite.com/ 

LOS HUMEDALES DE ITE:

UN POTENCIAL ECOTURISTICO

Jhonson K. Vizcarra





I. INTRODUCCION


Actualmente los Humedales de Ite representan un ecosistema de altísimo valor natural, considerado incluso dentro de una categoría de reconocimiento internacional (IBA - “Important Bird Area”), y que a nivel nacional es uno de los más grandes humedales de la costa peruana que cuenta con la más alta población de aves acuáticas registrada durante los Censos Neotropicales de Aves Acuáticas (2004 y 2005), esto los convierte en un recurso natural que requiere ser manejado para asegurar su sostenibilidad y al mismo tiempo generar un beneficio para las comunidades locales de forma tal que estas tomen conciencia y una participación activa en el proceso de conservación.

De esta forma es necesario plantear un esquema técnico de aprovechamiento sustentable de este recurso a través de actividades compatible con los fines de conservación, siendo una de estas actividades el turismo practicado de una forma sustentable, el cual es un factor multiplicador de oportunidades de participación que permitirían tener un doble beneficio; generar una fuente de ingreso para las comunidades locales quienes pueden participar en los diferentes momentos de prestación de servicios en la cadena turística (guianza, operación, alimentación, transporte, etc.), y segundo concienciar a las mismas sobre los valores naturales de este ecosistema y su necesidad de conservación.

A la vez es importante dentro del esquema de manejo a plantearse, abrir espacios para los diferentes sectores de la sociedad, no solo para el aprovechamiento de actividades económicas productivas sustentables, sino también en el nivel de toma de decisiones y responsabilidades sobre la dirección y esfuerzos a realizarse para asegurar la sostenibilidad de este ecosistema único en el Perú.

Otra necesidad que se puede cubrir al desarrollar un proyecto de esta naturaleza, es el dotar a las poblaciones aledañas de un nuevo espacio de recreación y educación ambiental, tan necesario en nuestra región para poder crear conciencia en la sociedad sobre la diversidad biológica de nuestro planeta.

Finalmente es importante plantear un esquema de manejo de los Humedales de Ite que sin menoscabar sus valores biológicos, permita también realizar un aprovechamiento sustentable y compatible con la conservación, a través de la realización de otras actividades productivas tradicionales de las comunidades locales y que se han venido llevando a cabo en el pasado o que pueden implementarse en el futuro con un correcto manejo.



II. LOS HUMEDALES


El termino “humedales” comprende una gran variedad de ecosistemas, por lo que su definición es en general compleja. Son sistemas intermedios entre ambientes permanentemente inundados y ambientes normalmente secos.

Niering (1985), menciona que un humedal es un ecosistema donde existe agua (en niveles fluctuantes), y donde existe un tipo de suelo, flora y fauna muy distinta de los ambientes terrestres.

Helmers (1992), define a los humedales, o zonas húmedas, como lugares en transición entre sistemas terrestres y acuáticos que se encuentran cubiertos de agua de poca profundidad.

Blanco & Carbonell (2001), indican que el término “Humedal” se refiere a una gran variedad de hábitats interiores y costeros que comparten una característica común, la presencia de agua durante al menos una parte del año.

La definición de humedal más utilizada en la actualidad es la definición de la Convención Ramsar:

“Extensiones de marismas, pantanos, turberas o aguas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluyendo las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no excede de los seis metros” (Ramsar 1990).

Además, la Convención (artículo 2.1), agrega sobre la definición de humedales:

“podrán comprender sus zonas ribereñas o costeras adyacentes, así como islas o extensiones de agua marina de una profundidad superior a los seis metros en marea baja, cuando se encuentren dentro del humedal”





Fuente: Stolk et al. (2006)

Esta definición implica la existencia de una gran cantidad de humedales con características muy distintas. Cada humedal está formado por una serie de componentes físicos, químicos y biológicos, tales como suelos, agua, especies animales y vegetales y nutrimientos. Además existen atributos muy valiosos como la diversidad biológica y la singularidad del patrimonio cultural. Es la combinación de estas funciones, productos y atributos de los ecosistemas la que hace que los humedales sean importantes para la sociedad (Tabilo-Valdivieso 1999).

La Convención de Ramsar ha adoptado un Sistema Ramsar de Clasificación de Tipos de Humedales que incluye 42 tipos, agrupados en tres categorías: humedales marinos y costeros, humedales continentales y humedales artificiales.



III. IMPORTANCIA Y BENEFICIO DE LOS HUMEDALES


3.1. IMPORTANCIA DE LOS HUMEDALES

Los humedales se cuentan entre los ecosistemas más productivos del planeta, cumpliendo al mismo tiempo funciones ecológicas fundamentales para el hombre como ser la regulación de los regímenes hidrológicos y la provisión de recursos de los cuales dependen las comunidades locales vecinas a estos ambientes (Canevari et al. 1999).

El recurso más importante para la vida en el planeta y probablemente en todo el Universo, es el agua, el recurso de recursos. Sin embargo, hay muy poca agua dulce disponible para consumo humano: el 88% del agua del mundo es salada, el otro 12% es dulce; del cual el 8% está congelada, y de la que resta, el 3.9% está bajo tierra y tan solo el 0.1% restante, está disponible para el ser humano. La escasa agua dulce disponible en el planeta se encuentra en los humedales (Tabilo-Valdivieso 2003).

La diversidad biológica y el grado de complejidad ecológica no están distribuidos de forma homogénea a lo largo y ancho del planeta. La biodiversidad tiende a concentrarse en “puntos claves” como los humedales, considerados como parte de los ecosistemas más productivos del mundo (Ramsar 1999).

A su vez los humedales albergan una importante biodiversidad y son el hábitat de numerosas especies de animales y plantas. La importancia de estos ambientes naturales ha sido reiteradamente indicada para la conservación de especies de aves migratorias (Ramsar 1989, Dugan 1990).
Muchas especies que habitan los humedales están amenazadas o al borde de la extinción como consecuencia de la destrucción de sus hábitats y la explotación irracional a la que se ven sometidas. Según la lista roja de especies amenazadas, al menos unas 15 especies de aves acuáticas de América del Sur están “en peligro crítico”, “en peligro” o son consideradas “vulnerables” (IUCN 2004).

Los humedales sufren lo que se ha dado en llamar la “tragedia del bien público”, dado que al tratarse de un recurso común nadie se ocupa de su cuidado. Hasta tal punto ha llegado la situación que los humedales se cuentan en la actualidad entre los ecosistemas más amenazados del planeta. Mantener la diversidad y la calidad de los humedales es necesario no sólo para preservar la biodiversidad, sino también para asegurar el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales (Blanco & Carbonell 2001).

3.2. BENEFICIO DE LOS HUMEDALES

Los humedales figuran entre los ecosistemas más productivos del mundo, que proveen de variados e importantes beneficios a la sociedad. Estos beneficios pueden ser descritos como valores y servicios ambientales, funciones (recarga de acuíferos, control de inundaciones), o atributos del humedal (componentes estéticos, paisajes, religiosos, culturales). Son cunas de diversidad biológica y fuentes de agua y productividad primaria de las que innumerables especies vegetales y animales dependen para subsistir. Dan sustento a altas concentraciones de especies de aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados. Los humedales son también importantes depósitos de material genético vegetal. El arroz, por ejemplo, una especie común de los humedales, es el principal alimento de más de la mitad de la humanidad.

La capacidad de los humedales de adaptarse a condiciones dinámicas e índices de cambio cada vez más rápidos será crucial para las comunidades humanas y las especies silvestres en todas partes conforme se vaya percibiendo de lleno el impacto del cambio climático en las bases de sustentación de los ecosistemas. No llama pues la atención que los humedales y los servicios que nos prestan estén en el punto de mira de todo el mundo.

Además, los humedales son importantes, y a veces esenciales, para la salud, el bienestar y la seguridad de quienes viven en ellos o en su entorno. Figuran entre los medios más productivos del mundo y reportan un amplio abanico de beneficios. Muchos de los beneficios proporcionados por los humedales son esenciales para las comunidades humanas de la región Neotropical, la industria y las actividades agrícolas. El deterioro y la pérdida de los humedales en la región pueden interrumpir el uso de estos beneficios (Tabilo-Valdivieso 2003).

Además, los humedales poseen atributos especiales como parte del patrimonio cultural de la humanidad - están asociados a creencias religiosas y cosmológicas y a valores espirituales, constituyen una fuente de inspiración estética y artística, aportan información arqueológica sobre el pasado remoto, sirven de refugios de vida silvestre y de base a importantes tradiciones sociales, económicas y culturales locales.

A pesar de estos grandes beneficios que los humedales aportan a la sociedad, los humedales son aun considerados lugares inhóspitos, peligrosos, “tierras inundadas” y sin valor económico para el desarrollo del hombre. Esto ha provocado el mal uso y abuso en el uso de los humedales y sus recursos naturales, a tal grado de destruirlos, modificar su régimen hidrológico y ciclo de nutrientes, y contaminados (Mitsch & Gosselink 1993).

IV. LOS HUMEDALES COMO HÁBITAT DE AVES ACUATICAS Y MIGRATORIAS

 

Los humedales ofrecen a las aves acuáticas refugio y alimento, y entre las funciones ecológicas más importantes sirven a la nidificación, a la alimentación y son importantes sitios de concentración durante la migración anual. A su vez las aves acuáticas son buenas indicadoras del estado de conservación y “salud” de los humedales (Morrison 1986, Kushlan 1993) y el monitorearlas periódicamente puede contribuir a detectar alteraciones en sus poblaciones, las que a su vez podrían ser el resultado de cambios en el hábitat (Blanco & Canevari 1993). También son una parte importante de nuestro patrimonio natural y un recurso renovable que es utilizado para la investigación, educación y recreación, al igual que como recurso alimenticio.

En las zonas donde el agua y la tierra emergida entran en contacto se muestran particularmente ricas en vida. Considerando a las aves que se han especializado en la explotación de estos medios naturales donde se juntan, se nutren y se reproducen, podemos deducir la importancia biológica de primer orden de estas zonas. En efecto, estas aves se encuentran en la cúspide de cadenas alimenticias complejas que suponen la existencia de innumerables organismos (Géroudet 1984).

Algunas especies de aves que tienen algún tipo de asociación con ambientes acuáticos continentales, cumplen importantes roles como ser el de consumidores, aportadores de materia orgánica y modificadores del ambiente circundante (Martínez 1993).

Las aves acuáticas raramente se distribuyen de forma uniforme dentro de los humedales; por el contrario, su riqueza y abundancia están asociadas a características ambientales locales y a requerimientos particulares de cada especie (Weller 1999).

 

Fuente: Ecológica (2004)
Entre las aves acuáticas que se pueden encontrar en los humedales, se distinguen varias aves migratorias, las que son de un especial interés científico, pero su conservación depende de un esfuerzo internacional en mantener los humedales que les sirven de refugio.

Del número de familias conocidas hasta hoy, el 60% son migratorias; por esta razón muchas aves son vistas durante cortos periodos y luego desaparecen. Estas pueden ser divididas en: Migrantes de Norteamérica presentes en el neotrópico durante el invierno norteño (octubre - abril), migrantes sureños que se desplazan hacia el norte durante el invierno austral (marzo - octubre), y migrantes altitudinales que habitan las partes altas de los Andes en la época de lluvias y descienden a las partes bajas durante la estación seca (Walker & Fjeldså 2002).

Es un hecho particularmente relevante que los Andes Tropicales, una región compuesta por cinco países considerados Megadiversos: Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela (Myers et al. 2000), alberga regularmente más de la tercera parte de las aves migratorias neotropicales de Norte América. Se calcula que 332 de las 650 especies de aves (51%) de Estados Unidos son migratorias a la Región Neotropical, y las poblaciones de estas especies pasan la mitad o dos tercios de su ciclo vital fuera de los Estados Unidos. En el Perú se han registrado 68 especies. Además se conoce que existen alrededor de 200 especies de aves migratorias que llegan o pasan por el Perú, y 123 especies (61.5%) provienen de la Región Neártica, por ello son llamadas migratorias neárticas (Rappole et al. 1993).

Para conservar a las aves migratorias deben de tenerse en cuenta cuatro aspectos de su historia natural (Según Myers et al. 1987):

a) Las Características de su Potencial Biótico

Estas aves tienen bajo potencial de reproducción, pero un alto potencial de supervivencia. Por lo tanto son más sensibles a factores que afectan su supervivencia fuera de su área de reproducción.

b) La Concentración en Áreas Reducidas

Los hábitats que ocupen durante su migración y en sus áreas de invernada son muy restringidos. Esto implica que las aves desplazadas por la destrucción o degradación de su hábitat tendrán pocas oportunidades de sobrevivir por que se verán obligadas a ir a otros sitios que ya han sido usados por otras aves.

c) Los Requerimientos Energéticos y Sincronía en la Migración

Son pocas las localidades en las rutas migratorias que puedan proveer alimento suficiente al tiempo preciso para cubrir los requerimientos de las aves migratorias.

d) La Competencia con el Hombre

La tasa de pérdida de los humedales, el hábitat principal de las aves migratorias, es directamente proporcional a la densidad de la población humana.

 


V. LA CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA


Conservación, es la gestión en la utilización de la biosfera por el ser humano, de modo que pueda producir los mayores beneficios sostenibles para las generaciones actuales y a la vez mantener sus posibilidades de satisfacer las necesidades y aspiraciones de las futuras generaciones. En consecuencia la conservación es positiva, y comprende la protección, el mantenimiento, la utilización sostenible, la restauración y el mejoramiento del entorno natural (INRENA 2003).

Brack & Mendiola (2000), indican que la conservación de la naturaleza se justifica por las siguientes razones:

Razones económicas, pues el desarrollo con uso razonable de los recursos naturales es más rentable en el largo plazo que aquél que destruye los recursos naturales. La degradación de los recursos conlleva a pérdidas económicas para el país.

Razones científicas de mucho peso justifican la conservación del medio ambiente. La conservación de áreas naturales, con su flora y su fauna, preserva importante material genético para el futuro, ya que todas las especies domesticas derivan de especies silvestres y estas son muy buscadas para renovar genéticamente el ganado y los cultivos actuales. Muchos cultivos son afectados por enfermedades y plagas por debilitamiento genético. El retrocruce con especies silvestres les devuelve la resistencia.

Razones culturales, con las poblaciones humanas que contienen. En la sierra y en la Amazonía se han desarrollado grupos humanos con técnicas y manifestaciones culturales de gran importancia, que no deberían desaparecer. Música, danza, idioma, arquitectura, artesanías, restos históricos, etc., son aspectos importantes de la riqueza de un país y forman parte de su patrimonio.

Razones éticas o morales, el hombre no tiene derecho a destruir su ambiente y la biodiversidad. La naturaleza, los recursos naturales, la cultura y, en general, todo el ambiente, son patrimonio de una nación y de la humanidad entera. Los recursos naturales y el medio ambiente, son patrimonio de la nación, y el Estado es el encargado de conservar el bien común, con participación de los ciudadanos.

Razones sociales, la conservación del medio ambiente también se justifica. El saqueo de los recursos naturales, la contaminación y el deterioro del medio ambiente repercuten en las sociedades humanas en forma de enfermedades, agitación social por el acceso a la tierra, al espacio y a los alimentos; y son generadores de pobreza y crisis económica.

Razones legales que justifican la conservación están en la Constitución Política, en los tratados internacionales y en la legislación.


VI. LOS RECURSOS NATURALES Y EL ECOTURISMO


Un recurso, no es más que un elemento que presenta una utilidad para las sociedades humanas. Los recursos naturales son los materiales de la naturaleza que los seres humanos pueden aprovechar para satisfacer sus necesidades (alimento, vestido, vivienda, educación, cultura, recreación, etc.). Los recursos naturales son la fuente de las materias primas (madera, minerales, petróleo, gas, carbón, etc.), que transformadas sirven para producir bienes muy diversos (Brack & Mendiola 2000).

Según Naredo & Parra (1993), se denominan recursos naturales a aquellos bienes materiales y servicios que proporciona la naturaleza sin alteración por parte del hombre; y que son valiosos para las sociedades humanas por contribuir a su bienestar y desarrollo de manera directa (materias primas, minerales, alimentos) o indirecta (servicios ecológicos indispensables para la continuidad de la vida en el planeta).

En cuanto al Ecoturismo o Turismo Ecológico, existen numerosas definiciones, algunas complicadas, otras sencillas, con la inevitable confusión en cuanto a equivalencia y quién o quiénes usaron por primera vez este vocablo. Entre ellos destaca Ceballos-Lascurain (1996), quien lo acuñó así en forma algo extendida: “Aquella modalidad turística ambientalmente responsable consistente en viajar o visitar áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisaje, flora y fauna silvestres) de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural (del presente y del pasado) que pueden encontrarse ahí, a través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y socioeconómicamente benéfico de las poblaciones locales”.

Una definición más sencilla y muy usada actualmente proviene de la Sociedad de Ecoturismo (hoy TIES por sus siglas en inglés: The International Ecotourism Society): “Viajar en forma responsable hacia áreas naturales, conservando el ambiente y mejorando el bienestar de las comunidades locales” (Lindberg & Hawkins, 1993).

Según Kirkby (2002), los principios ecoturísticos representan un marco ético y lógico, a partir de los cuales se puede desarrollar estándares o lineamientos para el manejo ecoturístico en un destino. Asimismo, indica que el Ecoturismo:


Implica un tipo de uso que minimiza impactos negativos al medio ambiente y a la población local.

Contribuye a la conservación y manejo de áreas naturales.

Incrementa la conciencia y entendimiento de los sistemas naturales y culturales entre los turistas y su participación en asuntos que afectan estos.

Provee oportunidades a la población local y empleados del sector turismo (operadores, organismos estatales, etc.) de visitar los atractivos naturales y culturales y así aprender de las maravillas por los cuales los turistas visitan el área.

Dirige beneficios económicos y otros a la población local que complementa en vez de degenerar o reemplazar prácticas tradicionales, tales como la agricultura, pesca, sistemas sociales, etc.

Maximiza la participación a corto y largo plazo de la población local en los procesos de tomas de decisiones, que determinan el tipo y cantidad de turismo que debería desarrollarse.


VII. POTENCIAL TURISTICO DE LOS HUMEDALES Y LAS AVES

Desde la antigüedad los humedales han sido los lugares favoritos para el recreo y el ocio. Su abundante y singular fauna, especialmente las aves, han atraído a muchas personas en todos los tiempos.
La belleza natural, así como la diversidad de la vida animal y vegetal de muchos humedales, hacen que sean lugares de destino turístico ideales. Muchos de los sitios más notables están protegidos como parques nacionales o bienes del Patrimonio Mundial, y son capaces de generar ingresos apreciables por concepto de turismo y usos recreativos. Para algunos países el turismo en humedales representa un componente fundamental de sus economías.
El turismo tradicional depende masivamente de los humedales, tal como las zonas costeras, lagos, lagunas y otros cuerpos de agua donde la población busca esparcimiento. Son ambientes abiertos, estéticamente agradables. En cualquier lugar del mundo los sitios ubicados frente a las costas marinas, lagos y ríos, tienen un alto valor comercial (Tabilo-Valdivieso 2003).

 

El paisaje es la suma de todos los componentes que uno observa, en una localización particular, y a través de una región. Los humedales ofrecen componentes claves del paisaje, proveyendo diversidad y variados puntos focales de observación. La apreciación estética del paisaje es diferente para cada persona, pero el gusto por ciertos lugares es universal, de allí la atracción que tiene un lago, una laguna, la costa marina, los ríos y la alta demanda que tiene adquirir una ubicación frente a estos humedales. El significado estético del paisaje de un humedal depende de la armonía de líneas, texturas y usos del suelo en el sitio. Una gran fábrica en una zona natural abierta no es armónica y por ello tiene bajo valor paisajístico.

 

Los sitios más adecuados para la recreación y turismo deben contar con la infraestructura adecuada para el desarrollo de estas actividades, o con las potencialidades para su implementación futura. Sin embargo, debe existir la seguridad de que cualquier infraestructura desarrollada no reduzca el valor del humedal para el turismo. Un acceso fácil, visión amplia de la vida silvestre y espectacularidad de los escenarios, son otros factores importantes para el turismo.

 

Recreación y turismo pueden contribuir significativamente a la economía local, regional y nacional. Se debe promover la participación del Estado, las comunidades locales y las iniciativas privadas para el desarrollo y reparto justo de los beneficios que se obtienen de la recreación y el turismo de los humedales en la región Neotropical.

 

El paisaje ofrece valores para diferentes grupos. Esto puede ser importante para las comunidades locales por su percepción respecto a la calidad del humedal, o para los planificadores cuando diseñan las condiciones para atraer inversiones comerciales y el turismo en la región (Tabilo-Valdivieso 2003).

Los humedales constituyen el hábitat de numerosas especies de animales y plantas, muchas de las cuales se encuentran actualmente amenazadas como consecuencia, entre otras cosas, de la destrucción de sus hábitats. Las aves constituyen uno de los componentes más característicos de la fauna que habita los humedales (Blanco 1999, Weller 1999). Muchas de estas aves pueden hacer uso de dichos humedales durante solo una parte del año para cubrir una determinada etapa de su ciclo anual (la nidificación y la reproducción, la muda del plumaje) y estos pueden representar importantes áreas de concentración durante la migración anual de algunas especies.

Las aves silvestres constituyen el grupo faunístico más fácil de observar y escuchar; debido a su abundancia, mayor tamaño y costumbres en gran medida diurnas, con una variedad de colores, formas, vocalizaciones y comportamientos que despiertan la curiosidad de los turistas.

De las 9 721 especies de aves registradas a nivel mundial (Dickinson 2003). Perú se encuentra en el segundo lugar en el mundo, solo después de Colombia, en riqueza de especies de aves, con más de 1 800 especies registradas en su territorio, a pesar de que los registros son todavía incompletos y fragmentados (Clements & Shany 2001).

En Perú se reconocen 135 especies migratorias que constituyen tres grupos: 40 migrantes neárticos que se reproducen en el Neotrópico, 51 migrantes neárticos que no se reproducen en el Neotrópico y 44 migrantes australes (Stotz et al. 1996). A nivel mundial es uno de los países con mayor número de aves con distribución restringida (211), que se encuentran en 16 Áreas de Endemismo. De estas aves, 48 son especies amenazadas; además, 112 de las especies de rango restringido son especies endémicas peruanas (Franke et al. 2005). Aunque, se indicaría la existencia de 118 especies de aves endémicas en el Perú (Clements & Shany 2001).

 

La observación de aves silvestres en libertad es una actividad ampliamente extendida en el mundo. En los Estados Unidos este pasatiempo tuvo un fuerte impulso a partir de la aparición de la primer guía de campo en 1934 (Rodríguez Goñi 2001). En ese país, se estimó en 1991 que la industria de la observación de aves (“birdwatching” en inglés) fue de 5,2 billones de dólares y empleó a unas 191 000 personas.

En una sola pingüinera australiana, en 1995 se requirieron mil empleos locales para atender a medio millón de visitantes que gastaron unos 63 millones de dólares norteamericanos. En Sudáfrica, la industria de la observación ornitológica genera más de 12 millones de dólares anuales. Según estimaciones de BirdLife International, en el 2000 unos 78 millones de observadores de aves (“birdwatchers” en inglés) gastaron un promedio de mil dólares estadounidenses en cada uno en los destinos elegidos, durante sus viajes en busca de pájaros silvestres.

 

En países como Inglaterra, resulta uno de los entretenimientos más populares, donde proliferaron clubes ornitológicos locales en todo su territorio. Allí, la Sociedad Real para la Preservación de las Aves, la mayor entidad en su tipo del mundo, tiene más de 700 000 socios.

Hay varias modalidades de observación de aves, algunas más contemplativas y otras más competitivas. Entre estas últimas, el número de especies registradas por cada persona constituye un valor sumamente apreciado, existiendo nóminas mundiales con los más experimentados. Este solo número genera cierta categorización del nivel de trayectoria de cada observador. Los más fanáticos también contabilizan el número por año (también hay listas con estos valores), vistas dentro del país, e incluso visualizadas en un día, para lo cual se arman competencias especiales. El interés por conocer especies nuevas entre los fanáticos de los países desarrollados, donde está más extendida la actividad, motiva un turismo especializado que organiza viajes por todo el mundo a partir de listados de especies que se irán a buscar. Las empresas más exitosas tienen una efectividad que supera el 70-80%, lo cual es un gran mérito dado que muchas de las aves son especies raras o de distribución muy acotada. América del Sur es uno de los destinos predilectos de los observadores de aves por concentrar la mayor riqueza de especies del planeta, con varias familias taxonómicas endémicas. Los países con diversidad ambiental y grandes muestras de selvas tropicales, son los que tienen los valores más altos del mundo en número de especies ornitológicas.

 


VIII. LOS HUMEDALES DE ITE

 

Los Humedales de Ite, se encuentran a 90 km noroeste de la ciudad de Tacna en el distrito de Ite, provincia de Jorge Basadre, de la Región Tacna; este ecosistema costero es una formación artificial producto de la deposición de materiales de relave minero sobre la playa, y de la ampliación de la frontera agrícola en el sector Ite Norte (Pulido & Tabilo-Valdivieso 2001). Este es el último sistema lacustre costero significativo hasta el centro de Chile, 800 km al sur (Scott & Carbonell 1986). Presenta una vegetación natural pantanosa, conformada en su mayoría por fanerógamas (Zegarra 1995). El proceso de formación data de 1960, desde entonces se convierte en refugio de aves acuáticas silvestres, tanto residentes como migratorias, que buscan descanso y alimentación en el lugar.

 

El área se encuentra situado en la desembocadura del río Locumba, extremo sur de la costa peruana y se extienden, con dirección de sur a norte, desde el km 86 hasta el km 98 de la vía Costanera (carretera Tacna - Ilo) y paralelos al Océano Pacifico y con una superficie aproximada de 2 000 ha, que comprende lagunas superficiales, gramadales, totorales, juncales, arenal, litoral y una porción de mar.

Limita por el norte con Punta Alfarillo y por el sur con Punta Brava, que comprende las zonas conocidas como Playa Inglesa y Playa Ite, por el este con la irrigación Ite - Pampa Baja y por el oeste con el Océano Pacifico.

El clima corresponde al de las subzonas del litoral y planicies de la región costa que es desértico árido, se caracteriza por las escasas precipitaciones menores a 25 mm durante el invierno; la temperatura mínima media anual es de 16ºC en el mes de julio y la máxima media de 28ºC en el mes de febrero, con una humedad relativa media que fluctúa entre 66% y 86% durante el año (Morris & Panty 1999).


8.1. ANTECEDENTES Y ORIGEN DE FORMACION DE LOS HUMEDALES DE ITE

“ITE”, no es un término etimológico ni mucho menos un nombre quechua, es la sigla de “Irrigación de Terrenos Eriazos”, la pujante acción de agricultores encabezados por arequipeños a mediados del siglo pasado, convirtieron en un gigantesco oasis los desiertos al noroeste de Tacna; tierra adentro de la angosta y reseca bahía.

 

El Océano Pacífico, a la altura de la bahía de Ite ha estado recibiendo, a partir de la década del ‘60, los desechos mineros conformados por los relaves, procedentes de las minas de Toquepala y Cuajone. Los relaves, son materiales inertes conformados por agua y desechos sólidos (rocas convertidas en fina arena de la que se ha extraído el cobre). Cuando se empezó a recibir el riachuelo de relaves utilizando el cauce del río Locumba, la bahía de Ite se convirtió en testigo de esta alucinante respuesta de la naturaleza; el riachuelo de fino sedimento y agua se enfrento al mar y lo gano, haciéndolo retroceder una extensión considerable de terreno. A la vez, el escurrimiento subterráneo de las aguas de riego del valle adyacente fue empozándose gradualmente gracias al denso sedimento de los relaves que formo una capa impermeable en la misma playa.

 

Hasta hace algunos años los relaves mineros que cubren las playas de Ite, en el extremo norte del departamento de Tacna, simbolizaron el estrago ecológico que puede causar la actividad minera. Y no era para menos; justo en la desembocadura del río Locumba se extienden aproximadamente 1 700 hectáreas (según SPCC) cubiertas de relaves esparcidos a lo largo de 12 kilómetros paralelos al litoral, con casi 2 kilómetros de ancho, ganado al mar, y un poco más de 12 metros de profundidad. El panorama era desolador. Frente a las terrazas del programa de Irrigación de Terrenos Eriazos (ITE), se extendía un enorme desierto que se perdía a la vista mostrando manchas rojizas y verduscas producidas por la oxidación del relave. Hacia el oeste se lograban ver las olas del mar rompiendo contra las nuevas “playas” de residuos producidos en las lejanas minas de Toquepala y Cuajone, ubicadas en las serranías de Tacna y Moquegua.

 

El 21 de diciembre de 1996, las cosas cambiaron para Ite. De acuerdo con el Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA), suscrito por la Southern Peru Cooper Corporation (SPCC), los millones de metros cúbicos de relaves producidos en ambas mineras cupríferas fueron a parar al depósito de Quebrada Honda, un paraje deshabitado ubicada tierra adentro del desierto tacneño. Desde entonces las aguas del río Locumba volvieron a desembocar libres de toda contaminación, tanto así que fueron desviadas, antes de su desembocadura, para darle uso agrario en los campos de cultivo de Ite y de las tierras cercanas al puerto de Ilo.

 

Para evitar la formación de las vetas de color rojizo y verde, producidas por la oxidación de los minerales presente en los relaves con el oxigeno atmosférico, era necesario cubrir el relave con agua, pues la escasa proporción de oxigeno evita la oxidación. Para esto se tuvo que aprovechar al máximo el agua de las filtraciones excedentes de los regadíos usados en las terrazas agrícolas de Ite. Inmediatamente después aparecieron algunas “plantas oportunistas” y algas que renovaron el proceso de vida, entonces se empezó insertar y difundir la vegetación que se adaptaba mejor al medio (junco y la totora) y la vida fluyo como un milagro; aparecieron los primeros peces, lo cual atrajo a una diversidad de aves algunas visitantes y otras que se quedaron a anidar.

 

Hoy en día las aguas del río Locumba, casi no logran desembocar en el mar. Grandes bocatomas (construidos por la SPCC) desvían sus aguas hacia los pantanos y a los espacios controlados por diques, donde el agua cubre por completo los relaves y dan formación a lagunas superficiales.

 

8.2. ZONIFICACION Y RUTA DE VISITA PROPUESTA EN LOS HUMEDALES DE ITE

 


IX. PRINCIPALES AMBIENTES DE LOS HUMEDALES DE ITE


a) Lagunas superficiales y orillas fangosas (LO)

Cuerpos de agua lénticos, de formas irregulares, se encuentran distribuidos paralelos al mar y con una profundidad máxima de 2 m, con presencia de peces entre las que destaca la “liza” (Mugil cephalus) y el “gupi” (Poecilia sp.); presenta charophitas (Chara sp.) en su lecho de aspecto fangoso. Las aguas libres son preferidas por aves de las familias Podicipedidae, Anatidae, Rallidae y Laridae. Las orillas son preferidas por especies de las familias Charadriidae, Recurvirostridae, Scolopacidae, entre otros.


b) Gramadal y praderas pantanosas (GP)

Caracterizados por pastos y hierbas rastreras como “grama salada” (Distichlis spicata), “grama dulce” (Cynodon dactylon), “verdolaga” (Bacopa monnieri); todas estas asociadas al junco de baja altura. Se encuentra conformando la mayor parte de los humedales, en la parte norte se ubica a las faldas del acantilado y en la parte sur al lado oeste de la Carretera Costanera. El lugar es preferido por aves de las familias Ardeidae, Threskiornithidae, Charadriidae, Scolopacidae, Cuculidae, Tyrannidae, Motacillidae, Icteridae, entre otras.

 

c) Totoral y juncal (TJ)

 

Compuestas por plantas emergentes como son la “totora” (Typha angustifolia) y el “junco” (Scirpus californicus), se encuentran en algunos casos bordeando y formando parte de las lagunas. Lugar preferido para anidar por algunas especies de las familias Ardeidae, Anatidae, Furnariidae y Tyrannidae; también es posible observar especies de las familias Troglodytidae y Emberizidae.


d) Arenal y peñascos (AP)

Zona de aspecto arenoso, producto de la demolición de roca sólida y depositada a través de relaves en la zona, divide las lagunas superficiales y la orilla marina a lo largo del humedal, caracterizados por presentar restos de vegetación varada por el mar de procedencia marina y terrestre, presenta en los extremos peñascos. Es frecuente observar en este campo vital, algunas especies pertenecientes a las familias Ardeidae, Charadriidae, Haematopodidae, Scolopacidae, Laridae, Tyrannidae, entre otras.


e) Espacio aéreo (EA)

Referido al espacio aéreo donde fueron avistadas las especies de aves volando sobre el área evaluada. Preferido por las especies de las familias Apodidae y Hirundinidae para alimentarse, utilizado también por especies rapaces (Pandionidae, Accipitridae y Falconidae) para observar a sus presas.


f) Mar y orilla marina (MO)

Comprende al mar litoral del Océano Pacífico frente a los humedales (50 metros mar adentro) y la playa de aspecto arenoso producto de la deposición de relaves. Predominan este lugar especies de las familias Spheniscidae, Procellariidae, Sulidae, Pelecanidae, Phalacrocoracidae y Laridae.

 

 

Fuente: Brack & Mendiola (2000

 


X. LAS AVES DE LOS HUMEDALES DE ITE

 

La existencia de reportes ornitológicos de la zona vienen desde 1986, entre ellas podemos mencionar a Scott & Carbonell (1986), basándose en información proporcionada por Hughes de diciembre de 1982 y julio de 1984, registra 12 especies para las denominadas “Lagunas de Ite”; Morrison & Ross (1989), mencionan que la zona mantiene un moderado número de playeritos (260) y una variedad de aves de tamaño medio; Plenge (1991), registra 22 especies en los humedales y 8 especies más en las playas al norte de los humedales; Wust & Valqui (1992), durante una evaluación preliminar realizada en la Bahía de Ite reportan 74 especies, de los cuales 38 son registrados en los humedales y 11 en la zona marina; Pizarro (1995), durante el censo neotropical reporta 17 especies para las Lagunas de Ite; Høgsås (2000), durante tres evaluaciones realizadas en julio de 1996, marzo de 1997 y febrero de 1998 reporta 32, 29 y 46 especies para cada una respectivamente; Salinas (2002), reporta 22 especies para el Humedal de Ite. Adicionalmente Valqui (2004), menciona de manera general algunas especies importantes para los Humedales de Ite y Tacna.

 

En la actualidad se ha ido registrando e incrementando las especies de aves en el lugar, así tenemos que para el 2003 se tenía un registro de 57 especies (Chino & Vizcarra 2003), posteriormente el registro se incrementa a 72 especies (Chino 2006) y 95 especies distribuidos en los Humedales de Ite (Vizcarra 2004). Hasta hace poco se mencionaba que de las 144 especies de aves observadas en Los Humedales de Ite y alrededores, 115 fueron registradas solamente en los humedales (Vizcarra 2006); posteriormente, este registro se incremento a 126 especies de aves en los Humedales de Ite (Vizcarra 2008) (Lista Sistemática). Recientemente se han registrado 11 especies más para los humedales Dendrocygna autumnalis, Phalcoboenus megalopterus, Calidris himantopus y Tyrannus savana (Vicetti 2008); Catoptrophorus semipalmatus y Tryngites subruficollis (N. Hidalgo com. pers.); Phoenicoparrus andinus, Chloephaga melanoptera, Anas puna, Charadrius modestus y Thinocorus rumicivorus (J. K. Vizcarra obs. pers.).


AVES NOTABLES DE LOS HUMEDALES DE ITE
Podilymbus podiceps, Plegadis ridgwayi, Gallinula chloropus.
Charadrius vociferus, Larus pipixcan, Larus serranus.
Tachuris rubrigastra, Muscisaxicola maclovianus, Hirundo rustica.

De las 126 especies de aves, 74 son residentes y 52 visitantes (30 procedentes de Norteamérica, 7 del sur de Sudamérica, 11 de los Andes, 2 del Norte del país o Amazonía y 2 de procedencia desconocida o dudosa determinación).

 

Especies registradas según su estatus estacional.

 

 
10.1. ESPECIES DE AVES IMPORTANTES PARA LA CONSERVACIÓN

a) Especies amenazadas.

Siguiendo los criterios y categorías propuestos por la UICN, en los Humedales de Ite se registran 16 especies amenazadas. De estas, 14 especies son consideradas dentro del Decreto Supremo Nº 034-2004-AG de la legislación nacional (Ministerio de Agricultura 2004) y 10 especies a nivel internacional (BirdLife International 2006a).


Especies amenazadas presentes en los Humedales de Ite.

Criterios según la UICN: En Peligro (EN), Vulnerable (VU), Casi Amenazado (NT)

 

Podiceps occipitalis, Phalacrocorax gaimardi, Pelecanus thagus.
Phoenicopterus chilensis, Theristicus melanosis, Falco peregrinus.

 

b) Especies endémicas.

En los Humedales de Ite, se ha registrado un ave típica de la orilla rocosa marina y endémica del Perú; el “Churrete Marisquero” Cinclodes taczanowskii, el cual puede observarse buscando su alimento entre los peñascos presentes en los extremos de los humedales.

c) Especies acuáticas.

De las 126 especies de aves registradas, 74 corresponden a especies acuáticas. La población de aves acuáticas, en los Humedales de Ite o Lagunas de Ite, ha ido incrementándose con el correr de los años. En 1986 se mencionaba que las Lagunas de Ite presentaban una población de más de 4 000 aves (Scott & Carbonell 1986); en la actualidad, durante los Censos Neotropicales de Aves Acuáticas, estos humedales mantuvieron una población de 27 379 aves en julio del 2004 y de 53 759 aves en julio del 2005. Estos resultados indicaban que en los Humedales de Ite se registraron la mayor concentración de aves acuáticas de todos los sitios censados a nivel nacional (Málaga 2005, Acuy & Pulido 2006).

 


XI. DISTRIBUCION ORNITOLOGICA EN LOS HUMEDALES DE ITE


De las especies registradas, 58 (25 residentes, 33 visitantes) frecuentan lagunas y orillas fangosas; 66 (37 residentes, 29 visitantes) gramadal y praderas pantanosas; 19 (18 residentes, 1 visitante) totorales y juncales; 43 (23 residentes, 20 visitantes) arenal y peñascos; 15 (8 residentes, 7 visitantes) espacio aéreo y 39 (18 residentes, 21 visitantes) mar y orilla marina. Varias de las especies registradas frecuentan más de un campo vital.


Distribución de las aves en los Humedales de Ite.

XII. OTRA FAUNA VERTEBRADA

 

Se han registrado también 2 especies de peces (“Gupi” Poecilia sp., “Liza” Mugil cephalus), 1 especie de anfibios (“Sapo Común de la Costa” Bufo limensis), 5 especies de reptiles (“Salamanqueja” Phyllodactylus sp., “Lagartija Atigrada” Microlophus tigris – especie amenazada, “Lagartija Común” Microlophus sp., “Lagartija Peruana” Tropidurus peruvianus, “Culebra” Tachymenis sp.) y 2 especies de mamíferos (“Zorro Gris de la Costa” Pseudalopex griseus, “Grisón o Hurón” Galictis cuja).

 


 


XIII. LOS HUMEDALES DE ITE, AREA DE IMPORTANCIA PARA LA CONSERVACION DE LAS AVES – IBA PE047

Los Humedales de Ite o “Lagunas de Ite”, fueron identificadas como un Área de Importancia para la Conservación de las Aves (IBA – “Important Bird Area” – PE047) en el año 2003 y mencionado en el directorio de tales áreas en el 2005 basado en el criterio de especies congregatorias; asimismo, ha sido listado como uno de los IBAs importantes para la conservación de migratorias acuáticas y es uno de los más grandes humedales en la costa peruana (BirdLife International & Conservation International 2005, BirdLife International 2006b).

 

Tal designación, fue producto de la realización del “Taller Nacional de IBAs” realizado en la ciudad de Arequipa en octubre del 2003, durante la V Jornada Nacional Ornitológica, evento en el que se reunieron expertos de todo el país y del extranjero para revisar y calificar los expedientes de aquellos sitios postulados para ser declarados como IBAs del Perú.

 

Designación de los Humedales de Ite o Lagunas de Ite como IBA PE047

Fuente: BirdLife International & Conservation International (2005); BirdLife International (2006b)


 

XIV. LAS AVES (Extraído de Navarro & Benítez 1995)

 

14.1. EL ORIGEN DE LAS AVES

La primera ave que apareció sobre la tierra fue el Archaeopterix lithographica, que vivió en Europa hace unos 140-150 millones de años, hacia finales del Jurásico. Su nombre viene del término “archaeopterix” (ala antigua), y de la piedra calcárea empleada como litográfica de imprenta donde aparecieron sus restos.

 

 

Al parecer por los restos que nos han quedado, esta primitiva ave era del tamaño similar al del cuervo actual. Los músculos pectorales de esta especie eran débiles, de lo que se deduce que no debió de ser un excelente volador. A esto se le añade la robustez de las patas y la larga cola (compuesta de 23 vértebras), como la de los reptiles pero emplumada. Su pico estaba dentado.

 

El hallazgo de los primeros restos fósiles de esta especie se llevó a cabo en la región de Baviera (Alemania). Al parecer, debido al estallido de un violento temporal dos ejemplares de Archaeopterix se vieron arrastrados por los fuertes vientos hacia el interior de un lago lejos de la orilla, donde se ahogaron.

 

En 1990, se encontró en la provincia china de Liaoning el fósil de un ave cuyo tamaño era similar al de un gorrión, y cuya antigüedad se estima entorno a 10-15 millones de años posterior a las primeras aves. Presentaba las alas y la cola similares a las existentes, aunque sus costillas, pelvis y extremidades posteriores eran aún primitivas.

 

Aves fósiles también han aparecido en España, concretamente en la ciudad de Cuenca. En el año 1998, se hallaron restos procedentes del Cretácico inferior (entre 120-130 millones de años). Huesos del hombro y la cola idénticos al de las aves, pero con la pelvis y las extremidades posteriores muy primitivas.


A finales del Cenozoico todos los órdenes actuales ya estaban representados.

 

14.2. PARTICULARIDADES ANATOMICAS DE LAS AVES

Podemos definir al ave como un vertebrado provisto de pico, cuyo cuerpo está revestido de plumas, y sus extremidades anteriores transformadas en alas, las cuales están capacitadas para el vuelo. Puede haber aves con alas atrofiadas, pero ni a una sola le falta el pico.

 

Otro rasgo que les diferencia de los mamíferos es el número de vértebras cervicales, que en la aves no baja de 9, mientras que en los mamíferos suelen ser por lo general 7. el número de vértebras cervicales no es fijo en las aves, ya que hay especies como el cisne cuyo número de vértebras es de 23; las vértebras dorsales están soldadas entre sí, y las costillas se apoyan unas de otras, lo que da lugar a un sólido caparazón que protege los órganos internos durante el vuelo; el esternón se prolonga en un hueso saliente llamado quilla, en donde se encuentran los músculos que accionan las alas; las clavículas están unidas por delante, para que las alas puedan moverse al mismo tiempo y así posibilitar el vuelo. A pesar de la modificación de los miembros anteriores, el esqueleto de las aves es muy similar al de los mamíferos.

 

Muchos de los huesos son huecos y están llenos de aire. El conjunto óseo está íntimamente relacionado con el aparato respiratorio, el cual presenta además de dos pulmones (que aprovechan entre el 60% y el 65% del oxígeno, frente al 20-25% aprovechado por el hombre) los sacos aéreos, que son prolongaciones de los pulmones y que envuelven los distintos órganos y penetran en los huesos, contribuyendo así a reducir el peso especifico del ave. Los sacos aéreos juegan un papel importante en la respiración del ave.

 

Las patas se componen de pierna, tarso y dedos. La pierna formada por la tibia con el peroné soldado; el tarso, casi siempre largo; y los dedos, que por lo general son cuatro. La disposición normal de los dedos de un ave son tres anteriores y uno posterior. En algunas especies (patos, por ejemplo) los dedos están unidos entre sí por una membrana interdigital que les permite andar sobre las plantas acuáticas; otras aves acuáticas tienen los dedos lobulados. La ultima falange de los dedos está rematada por la uña, que es una placa córnea.

 

Las aves son animales homeotermos cuya temperatura corporal es de 38-44ºC, dependiendo del grado de actividad del individuo.

 

La dermis carece de glándulas sudoríparas. La mayoría de las aves para cuidar y conservar el plumaje protegiéndolo del agua se sirven de una glándula situada en la rabadilla (glándula uropigial), cuya secreción grasa se distribuye por todo el plumaje ayudándose del pico. Esta es la única glándula cutánea existente en las aves; y no en todas, pues hay especies que la tienen atrofiadas o incluso que no la tienen.

 


XV. IDENTIFICACION Y OBSERVACION DE AVES (Extraído de Velarde 2002; INRENA 2005)



15.1. OBSERVACION DE AVES

La observación de aves (Birdwatching en ingles) en los últimos años se ha convertido en una actividad común en personas amantes de la naturaleza porque son fácilmente observables. Sin embargo, desde el punto de vista biológico, muchas especies son indicadoras de cambios ambientales y de aquellos provocados por humanos, por ello, los investigadores las consideran en sus diseños de monitoreo. Antes de tratar el tema de técnicas de observación y evaluación, es importante conocer aspectos como el equipo necesario para observar aves, normas de conducta para observarlas así como la manera de identificarlas.


a) Equipo requerido

La observación de aves no requiere un equipo sofisticado y caro, basta un equipo sencillo.

Ropa: En primer lugar es importante considerar la ropa, la cual debe ser de colores discretos como el café, verde o gris, ya que los colores llamativos frecuentemente asustan a las aves. La ropa debe ser holgada y cómoda para permitirnos libertad de movimiento. Asimismo, el calzado debe ser ligero y cómodo, preferiblemente resistente al agua.

 

Binocular: También llamado largavista, es un sistema de lentes que tiene como objetivo agrandar el objeto que estamos observando, de modo que lo hace parecer más cerca. En el mercado existen binoculares con características, medidas y precios de los más diversos, así, podemos encontrar binoculares 7 x 35, 7 x 50, 8 x 40, 10 x 50, 15 x 50, etc.


¿Qué representan estas cifras?

El primer número corresponde al aumento, es decir cuántas veces más grande se ve el objeto que se está enfocando con el binocular. A mayor valor, mayor aumento.

El segundo número, corresponde al diámetro de los lentes distales expresado en milímetros. La importancia de este número es que a mayor diámetro será mayor la cantidad de luz que pase a través de todo el sistema interno de lentes. Para un ambiente con poca luz se recomienda usar aquellos binoculares en los que el cociente del diámetro entre el aumento sea mayor de 7.


¿Qué modelo comprar?

Ello va depender del uso que se le pretenda dar. Si se van a observar aves en un ambiente de bosque cerrado, no será necesario un gran aumento pero si una mayor cantidad de luz, por tanto, una buena opción sería un modelo 7 x 50. Sin embargo, si se van a observar aves en una laguna altoandina, será necesario un mayor aumento.

 

Para un correcto uso, es importante mantenerlos siempre colgados en el cuello debido a que una caída causa el desalineamiento de los lentes internos y con ello su inutilidad, además que la reparación de estos equipos es costosa. Es fundamental mantenerlos limpios y guardados en un lugar seco.

Telescopio: Al igual que los binoculares, existen diversas marcas y medidas, algunos presentan adaptadores para cámaras fotográficas. Se usan mayormente para la observación de aves en lugares abiertos como lagunas o pajonales. En el mercado son frecuentes los telescopios de 20 x 40 aumentos, que se expresan (20x, 40x). Este equipo requiere el uso del trípode.

 

 

 

 

 

Libreta de campo: Una recomendación importante es que se debe anotar todo lo que nos parezca importante, uno no debe confiar de su memoria ya que al cabo de un tiempo resultará difícil recordar todo los detalles de lo observado. Las libretas de campo también se usan para hacer diagramas de las aves que uno no conoce, que después servirán para identificar usando guías de campo.

 

 

 

 

 

Guías de campo: En el mercado existen libros especializados sobre aves que presentan dibujos (en el mejor de los casos a color) con descripciones y detalles de conducta y hábitat de las aves que nos permiten identificarlas. Una guía de aves peruanas recientemente publicada corresponde a “Birds of Peru”, elaborada por Schulenberg et al. (2007).

Grabaciones de aves: En muchos casos es posible identificar las aves por la voz o canto que éstas emiten. Existen en la actualidad muchas grabaciones con cantos de aves en el mercado y también en Internet.

 

b) Normas de conducta

Con el fin de poder observar aves con mayor facilidad y evitarles molestias, deben tenerse en cuenta los siguientes consejos:

 

Tratar en lo posible de pasar inadvertido a las aves, ya se ha mencionado anteriormente el color de la ropa, pero la ubicación también es importante, esto se puede lograr colocándose detrás de los arbustos, troncos o rocas y para poder distinguir los colores con mayor precisión, el sol debe estar a la espalda del observador.

 

No debe hacerse mucho ruido ni movimientos violentos. El caminar lento y seguro es la mejor recomendación.

 

En lo posible no tocar sus nidos ni permanecer muy cerca de ellos, ni apartar o romper ramas para observarlos mejor, si no se conoce el comportamiento de la especie, ya que muchas aves se perturban e inclusive abandonan sus nidos debido a este tipo de disturbio.




15.2. IDENTIFICACION DE LAS AVES

Estamos generalmente familiarizados con las aves más comunes; sin embargo, algunas no lo son tanto y a veces resulta difícil su identificación. Además, algunas especies son muy similares y podríamos confundirlas, porque algunas características son comunes a varias especies. Por eso, si juntamos varias características o detalles, podremos determinar exactamente cuál es la especie que estamos observando.

 

Toponimia de un ave: Se conoce como toponimia de un ave a los nombres que reciben las diferentes partes del cuerpo de un ave. Estos nombres debemos recordarlos porque son los que habitualmente usan los especialistas en aves (ornitólogos) y son también los que aparecen en las guías de campo.

 

Tamaño del ave: El tamaño relativo es un dato muy importante porque nos da una idea aproximada del tipo de ave. Si tomamos como referencia alguna especie conocida, podemos comparar la especie que estamos observando y anotar por ejemplo, más grande que un gorrión o más pequeña que una paloma domestica.

 

Forma del cuerpo y sus extremidades: La forma general del aves es muy importante, por ejemplo, si el ave es delgada y alargada, pequeña y regordeta, etc.

 

 

 

Flamenco, Bandurria, Garza, Cigüeñuela

Además, las formas de pico y patas también son útiles para la identificación de un ave y tienen mucha relación con la forma de vida, el tipo de alimentación y el hábitat en el que vive una especie.

 

 

 

A) carpintero; B) vencejo; C) chipe; D) papamoscas; E) trepatroncos; F) trogón; G) tucán; H) espátula; I) loro; J) rayador; K) pelicano; L) avoceta.

La forma de las alas o la cola también deben ser tomadas en cuenta. Por ejemplo, una cola puede ser ahorquillada o marginada como en el caso de las golondrinas, cuadrada como en los pilcos o también llamados trogones, o alargadas como en los papagayos y en algunos colibríes.

 

 

Patas: A) palmeada; B) totipalmeada; C) semipalmeada; D) lobulada.
Colas: A) graduada; B) emarginada; C) bifurcada; D) redondeada; E) cuadrada.


La silueta: La figura, perfil o silueta del ave es típica para cada familia e inclusive especie, permitiéndonos reconocerla a distancia, e incluso bajo malas condiciones de luz. La proporción que guardan las distintas partes del cuerpo (patas, alas, cola, cabeza y cuello) y la forma general del conjunto son rasgos que se deben aprender a observar.

 

 

Golondrina, Gaviota, Garza, Aguilucho.

 

Marcas y colores: El plumaje a veces tiene marcas llamativas que nos ayudan a reconocer enseguida a una especie. Es preciso notar si existen manchas o rayas verticales u horizontales en el pecho, vientre o dorso; si las alas tienen bandas y si estas son punteadas o llanas; y si la cola tiene bandas. También es importante observar la existencia y coloración de la línea superciliar y los colores del pico y patas.


El canto:
Es bastante útil conocer los cantos y voces de las aves puesto que son característicos de cada especie, y en ocasiones resulta más fácil oírlas que verlas. Debe tenerse cuidado con unas pocas especies que son imitadoras, de otras aves, como es el caso del chisco o soña y del Paucar, entre otras.

Conducta y comportamiento: La forma como un ave se posa en las ramas, su forma de vuelo, su forma de actuar (en grupo o solitaria, camina en el suelo, está en la copa de los árboles o entre el follaje, trepa los troncos, etc.), el sitio y la forma en que come y sus hábitos en general son datos importantes que nos permitirán determinar que especie estamos viendo.


XVI. LA ARQUEOLOGÍA DE ITE


El poblamiento en Tacna, en su tiempo arcaico, se inició con la presencia de pequeños grupos humanos de cazadores y recolectores, cuya economía era básicamente de supervivencia. Definieron su hábitat en el altiplano, valles intermedios, lomas y el litoral costeño. En el distrito de Ite, existen sitios arqueológicos que han sido identificados para el Arcaico como los casos de la quebrada y lomas de Tacahuey, ubicados al norte de los actuales humedales de Ite. Es probable que en la terraza marítima ubicada al este de los Humedales de Ite, Punta Picata y lomas del Alfarillo hayan existido asentamientos de esta época, de acuerdo a las escasas evidencias de superficie (material lítico) que el programa Qhapaq Ñan ha recuperado.

Al parecer, las poblaciones de economía marítima hacia el milenio final de la era antes de Cristo, consolidaron su actividad y se lanzaron en busca de nuevos espacios productivos y de recursos ecológicos atractivos como: desembocaduras de los ríos, las quebradas con aguas temporales que desembocaban al Pacífico y los sectores bajos y medios de los valles. Este fenómeno, conocido como El Formativo, permitió el real despegue de la actividad agrícola, ganadera, tráfico de bienes y el de la actividad artesanal en lo que corresponde, fundamentalmente, al conocimiento de la cerámica y el tejido en algodón y lana. En Ite, las poblaciones del Formativo se asentaron fundamentalmente en los cauces medios e inferiores de las quebradas húmedas como el caso del sitio “Los Morrilos” ubicado en la quebrada “El Alfarillo” y en las lomas de “Punta Picata”; ambos sitios situados al norte de los Humedales de Ite.

En la región, los contactos con el altiplano y la cuenca del Titicaca se fueron intensificando, al igual que otras actividades productivas de corte local y regional. En Tacna, el proceso es evidente a partir de los 800 años después de Cristo, con la llegada de colonos del entonces floreciente Estado Tiwanaku, quienes ocupan selectivamente espacios productivos en los sectores medios de los valles de Locumba (sitios arqueológicos: Alto El Cairo, Ticapampa, Guaylata, Conostoco, San Antonio), Sama (Sama la Antigua) y Caplina (Magollo, Para y Calientes-Tocuco). Los Tiwanaku, introducen aportes en la agricultura, ganadería, ideología, tecnología, cerámica, textilería y en los patrones de asentamiento. Cultivaron con intensidad el maíz, ají, zapallo y otros; cuyos excedentes eran trasladados en grandes caravanas de llamas hasta la populosa urbe y capital del Estado Tiwanaku. Probablemente durante la época Tiwanaku, gracias al intenso desplazamiento entre la costa y el altiplano, se hayan definido las primeras rutas o vías estables de intercomunicación regional. En el distrito de Ite, a la fecha no se han reportado evidencias culturales de asentamientos Tiwanaku, sin embargo creemos que estos colonos ubicados en los sectores de Cinto, Locumba y Mirave mantuvieron una relación comercial de intercambio de productos alimenticios y materia prima con las poblaciones formativas costeras asentadas en la desembocadura del río Locumba (Morrillos, Alfarillo y Punta Meca).

La decadencia del Estado Tiwanaku en su área de influencia (1 000 años d.C), permitió el surgimiento de señoríos altiplánicos como los Colla, Pacaje, Lupaca, Caranga, Ayaviri, etc.; y la aparición de desarrollos locales costeros en todo el ámbito de los valles occidentales del Área Centro Sur Andina. A este proceso se le denomina Intermedio Tardío y/o Desarrollos Regionales Tardíos. Los valles y la faja costera fueron ocupados sistemática y racionalmente por los diversos estilos culturales locales como: Chiribaya, San Miguel, Pocoma y Gentilar, que se caracterizaron por lograr una adecuada tecnología para la explotación de los recursos del valle, litoral marino y una permanente vinculación con poblaciones asentadas en los valles pre-cordilleranos de la región y del altiplano.

En el distrito de Ite el INC, a través del Qhapaq Ñan, ha reportado varios sitios arqueológicos con petroglifos pertenecientes a los Desarrollos Regionales Tardíos como La cantera y la quebrada Trampilla ubicados al Este de los Humedales de Ite; y los petroglifos de Punta Picata situados a unos 10 km al norte de los humedales. En otros sitios como en Icuy al norte y Punta Meca al Sur de Ite, aparecen evidencias de cerámica de superficie de los estilos costeros San Miguel y Pocoma, que eran sociedades agro marítimas, que desarrollaron una intensa actividad económica entre los valles y la faja costera, generando excedentes de producción que les permitió comercializarlos con las poblaciones de la pre cordillera de Tacna y el altiplano puneño. Tanto Ite, como la región en su totalidad fueron luego incorporados al Tahuantinsuyo a partir del año 1475 d.C. iniciándose así el denominado Período Tardío en los andes peruanos.

Derrotados los Chancas y posteriormente consolidada la alianza con los poderosos Collas del Altiplano, el Inca Pachacutec irrumpe las fronteras del Cuzco para iniciar el nacimiento de lo que fue, más tarde, el asombro del mundo: El Imperio del Tahuantinsuyo. La anexión del territorio tacneño al control Inka, es posible se haya dado durante el gobierno de Túpac Yupanqui (hijo de Pachacútec) por los años 1475 aproximadamente. Todo indica que la anexión se realizó pacíficamente. Evidencias de la presencia Inka en Tacna, la podemos observar en los sitios arqueológicos de: Peañas, Pachía, Challata, Pallagua, Palca y Huaylillas en la cuenca del valle Caplina; Sama la Antigua, Pampa Julia, Yalata, Kanamarca, Capanique, Huankarani y Qhile en la cuenca del de río Sama; Pocoma en Locumba; Los Hornos, Quebrada de Burros, Morro Sama, Punta Meca, Punta Ite y Tacahuey en el Litoral; Jucuri, Conchachiri en la zona alto andina tacneña.

Específicamente en el distrito de Ite, encontramos el sitio de “Punta Ite” ubicado sobre una terraza marítima en el extremo sur de los actuales Humedales de Ite, caracterizado por ser un sitio doméstico incaico con casas de quincha, asociado a un sector de cementerio y probable tambo. El otro sitio registrado es el Tambo de Tacahuey ubicado al norte de los humedales de Ite. No se descarta la posibilidad de la existencia del tramo del camino Inca que se desplazaba de norte a sur bordeando la faja costera, cuyas evidencias se pueden observar en el sector de Morro Sama.

En resumen, podemos decir que la arqueología del distrito de Ite aún está en un proceso de investigación y definición de su secuencia cultural. Podemos afirmar que la presencia de los períodos arcaico, formativo e Inka son evidentes, sin embargo los períodos Medio e Intermedio Tardío aún están por determinar su desarrollo en la cuenca inferior del río Locumba y el litoral de Ite.

* Arqlo. Jesús Gordillo Begazo.


XVII. MERCADOS Y FLUJO TURISTICO EN LA REGION DE TACNA




17.1 RESIDENTES DE LA PROVINCIA DE ILO Y DE LA REGION TACNA


PERFIL

- Habitante o residente de Tacna ó Ilo

- Requiere espacios de recreación familiar y de fin de semana

- Buscan espacios y facilidades para actividades entretenimiento, deportivas ó de descanso.

- Realizan visitas tipo excursión de bajo nivel de exigencia.

- Recurrente.

- Generan pocas pernoctaciones.

- Viajan por cuenta propia sin programación previa.



DIMENSION DEL MERCADO

- Habitantes de la Región Tacna: 309 765 personas

- Habitantes de la Provincia de Ilo: 68 363 personas



META ANUAL DE CAPTACIÓN DE MERCADO

Dentro de los parámetros de sostenibilidad económica-ambiental

- Región Tacna: 1,3% = 4 027 personas

- Provincia de Ilo: 1,0% = 684 personas



META ANUAL DE VISITAS A TRAVES DEL PROGRAMA DE SENSIBILIZACION A ESTUDIANTES

- Región Tacna: 3 840 estudiantes

- Provincia de Ilo: 960 estudiantes

Considerando 04 grupos de 30 estudiantes (un aula) por semana durante nueve meses al año correspondientes al periodo escolar.



1.7.2 VISITANTES CHILENOS EN TACNA

PERFIL

- Visitantes principalmente del norte de Chile

- Motivados por actividades de compras o el consumo de servicios médicos

- Buscan espacios y actividades que complementen su interés principal

- Generan algunas pernoctaciones

- Flujos principalmente estacionales (fines de semana)

- Son recurrentes

- Son un mercado cautivo en la Región Tacna

- Tienen mayor poder adquisitivo



DIMENSIÓN DEL MERCADO

- Visitantes chilenos en Tacna: 910 927 personas



META ANUAL DE CAPTACIÓN DE MERCADO

Dentro de los parámetros de sostenibilidad económica-ambiental

- Visitantes chilenos a captar: 3% = 27.328 personas



17.3 TURISTAS EXTRANJEROS VIAJANDO POR LA MACRO REGION SUR


PERFIL

- Son turistas extranjeros que están vacacionando en el Perú.

- Llegan a la Región Tacna como un paso hacia otro destino más posicionado (hacia Chile, a Arequipa, El Colca, Machu Picchu, etc.)

- Mercados de viajeros cautivos de la Macro Región Sur.

- A lo largo de todo el año

- Consumen servicios directos e indirectos y/ o paquetes turísticos.

- Generan mayor gasto.

- Generan mayor pernoctación.

- Buscan atractivos adicionales en sus rutas de recorridos.



DIMENSIÓN DEL MERCADO

Turistas extranjeros en la Macro Región Sur en 2007: 1 307 642 turistas



META ANUAL DE CAPTACIÓN DE MERCADO

Dentro de los parámetros de sostenibilidad económica-ambiental

- Turistas extranjeros: 1% = 13.076 turistas

Fuentes:

Plan integral de Desarrollo de Tacna – Plan Basadre, Gobierno Regional, 2004.

Almanaque estadístico de Moquegua, INEI, 2005.

A Diciembre 2007 Dir. Control Migratorio.

Según PromPerú El 80% de turistas que arriban al año visitan la Macro Región Sur. Según MINCETUR a diciembre 2007 visitaron Perú un total de 1 634 573 turistas.


XVIII. GLOSARIO


Albufera: laguna de agua salada que se forma cerca del mar, en una playa.

Aves acuáticas: aves que dependen para su reproducción y alimentación de los ambientes acuáticos o los humedales. Como los patos, gansos, garzas, playeros, chorlitos, cigüeñas.

Beneficios del humedal: son las funciones, usos, valores, atributos, bienes y servicios. Los beneficios pueden ser definidos por cualquiera de estos términos, según sean referidos a la comunidad, vida silvestre; sistemas o procesos naturales.

Biodiversidad: es variedad de vida, variedad de flora y fauna. Una alta biodiversidad es señal de que un hábitat está sano y es importante.

Birding: palabra inglesa que se refiere a la observación de aves.

Birdwatcher: palabra inglesa para identificar a los observadores de aves.

Endémicos: especie de flora y fauna altamente localizadas y restringidas geográficamente.

Fanerógamas: son plantas cormofitas, con tejidos y órganos bien diferenciados. Es el grupo vegetal más numeroso, con más de 200 mil especies. Aunque se trata de un grupo mayormente terrestre, algunas especies son acuáticas y muy comunes en las aguas poco profundas de los mares tropicales, done se les conoce como “pastos de mar”. Están bien adaptadas para vivir en el mar y resisten tormentas y corrientes.

Hábitat: características de un lugar o territorio que necesita una determinada especie para sobrevivir.

Lénticos: se refiere a los humedales cuyos flujos de aguas son lentos; a veces no se perciben estos movimientos.

Marismas: son los terrenos bajos y pantanosos que se inundan por las aguas del mar.

Migración: Los movimientos poblacionales que realizan las aves, a veces grandes distancias, de manera cíclica o estacional, generalmente coincidiendo con las estaciones del año o con la abundancia de algún tipo de recurso alimenticio.

Región Neotropical: la biogeografía la define como la zona del mundo que comprende América Central y México, Sudamérica y el Caribe, salvo un pequeño sector del extremo sur del continente que está en la Antártica y otra zona que está en el norte de México.

Turberas y Turba: materia orgánica, restos de vegetales, que se acumulan en el fondo de los humedales. Cuando es muy antigua se convierte en un combustible fósil. Las turberas son sitios donde existe turba.


XIX. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS


  • Acuy, M. & V. Pulido. 2006. Perú: informe anual. Censo Neotropical de Aves Acuáticas 2005 (en línea). En: López-Lanús B. & D. E. Blanco (Eds.). El Censo Neotropical de Aves Acuáticas 2005. Una herramienta para la conservación. Wetlands International, Buenos Aires, Argentina.
  • Blanco, D. E. 1999. Los humedales como hábitat de aves acuáticas. Pp. 208-217. En: Malvárez, A. I. (Ed.). Tópicos sobre humedales subtropicales y templados de Sudamérica. ORCYT-UNESCO. Montevideo.
  • Blanco, D. E. & P. Canevari (Comps.). 1993. Censo Neotropical de Aves Acuáticas 1992. Humedales para las Américas, Buenos Aires.
  • Blanco, D. E. & M. Carbonell (Eds.). 2001. El Censo Neotropical de Aves Acuáticas. Los primeros 10 años: 1990-1999. Wetlands International, Buenos Aires, Argentina & Ducks Unlimited, Inc. Memphis, USA.
  • BirdLife International. 2006a. Threatened birds of the world 2006. Disponible en <http://www.birdlife.org>
  • BirdLife International. 2006b. Conservando las Aves Migratorias Neotropicales en los Andes Tropicales. BirdLife International y U.S. Fish and Wildlife Service. Proyecto financiado por el Acta para la Conservación de Aves Migratorias Neotropicales. Quito, Ecuador.
  • BirdLife International & Conservation International. 2005. Áreas importantes para la conservación de las aves en los Andes Tropicales: Sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad. BirdLife International (Serie de conservación de BirdLife N° 14). Quito, Ecuador
  • Brack, A. & C. Mendiola. 2000. Ecología del Perú. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Editorial Bruño. Lima, Perú.
  • Canevari, P., D. E. Blanco & E. H. Bucher. 1999. Los Beneficios de los Humedales de la Argentina. Amenazas y propuestas de soluciones. Wetlands International. Buenos Aires.
  • Ceballos-Lascurain, H. 1994. Estrategia Nacional de Ecoturismo para México. Secretaría de Turismo. México, D. F.
  • Chino, E. 2006. Evaluación de la abundancia relativa y diversidad de especies de la comunidad ornitológica de Los Humedales de Ite 2003-2004. Tesis para optar el título profesional de Biólogo-Microbiólogo. Escuela Académica Profesional de Biología-Microbiología. Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann. Tacna.
  • Chino, E. & J. K. Vizcarra. 2003. Estudio de la comunidad ornitológica de los Humedales de Ite. Dilloniana 3(1): 56.
  • Clements, J. & N. Shany. 2001. A field guide to the birds of Peru. Ibis Publishing Company. Temecula, California.
  • Dickinson, E. (Ed.). 2003. The Howard and Moore Complete Checklist
  • of the Birds of the World. 3rd Edition. Princeton Univ. Press, Princeton, New Jersey.
  • Dugan, P. J. (Ed.). 1990. Wetland Conservation: A review of current issues and required action. IUCN. Gland, Suiza.
  • Ecológica. 2004. Suplemento de ecología y turismo del diario oficial El Peruano. Año 1, N° 2.
  • Franke, I., J. Mattos, L. Salinas, C. Mendoza & S. Zambrano. 2005. Áreas importantes para la conservación de aves en el Perú. Pp. 471-619. En: BirdLife International & Conservation International (Eds). Áreas importantes para la conservación de las aves en los Andes Tropicales: Sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad. BirdLife International (Serie de conservación de BirdLife N° 14). Quito, Ecuador.
  • Geroudet, P. 1984. Amenazas a la Fauna: La destrucción de Marismas y de las zonas húmedas. En: WWF 1984. Animales en peligro. Salvat S.A. Editores, España.
  • Helmers, D. 1992. Shorebird. Management Manual. WHSRN. Manomet.
  • Høgsås, T. 2000. Observations From Coastal Tacna (1996 To 2000). (Sin Publicar).
  • INRENA. 2003. Estrategia Nacional para las Áreas Naturales Protegidas - Plan Director. Segunda edición. PROFONANPE. Lima, Perú.
  • INRENA. 2005. Monitoreo Básico de la Diversidad Biológica en Áreas Naturales Protegidas. Biblioteca del Guardaparque. Lima, Perú.
  • IUCN. 2004. 2004 IUCN Red List of Threatened Species. <www.redlist.org>
  • Kirkby, C. A. 2002. Estándares ecoturísticos para la Reserva Nacional Tambopata, el Parque Nacional Bahuaja Sonene, y sus Zonas de Amortiguamiento, Madre de Dios, Perú. WWF-OPP. Lima.
  • Lindberg, K. & D. Hawkins. 1993. Ecotourism: A guide for planners and managers. The International Ecotourism Society. Vermont.
  • Málaga, E. 2005. Perú: informe anual 2004. Pp. 83-86. En: López-Lanús B. & D. E. Blanco (Eds.). El Censo Neotropical de Aves Acuáticas 2004. Global Series Nº 17. Wetlands Internacional. Buenos Aires, Argentina.
  • Martínez, M. M. 1993. Las Aves y la Limnología. En: Boltovskoy, A. & H. L. López (Eds.): Conferencias de Limnología. Instituto de Limnología "Dr. Ringuelet". La Plata.
  • Ministerio de Agricultura. 2004. Decreto Supremo N° 034-2004-AG. El Peruano Pp. 276853-276855.
  • Mitsch, W. & J. Gosselink.1993. Wetlands, Second Edition. Van Nostrand Reinhold, New York, USA.
  • Morris, A. & O. Panty. 1999. Espacio y Conciencia Geográfica en Tacna. Tercer Milenio. Tacna, Perú.
  • Morrison, M. L. 1986. Bird populations as indicators of environmental change. Pp. 429-451. In: Johnston R. J. (Ed.). Current Ornithology, Vol. 3. Plenum Publ. Corporation.
  • Morrison, R. & R. Ross. 1989. Atlas of neartic shorebirds on the coast of South America. Canadian Wildlife Serv. Spec. Publ.
  • Myers, N., R. A. Mittermeier, C. G. Mittermeier, G. A. B. Fonseca & J. Kent. 2000. Biodiversity hotspots for conservation priorities. Nature 403: 853-858.
  • Myers, J. P., R. I. G. Morrison, P. Z. Antas, B. A. Harrington, T. E. Lovejoy, M. Sallaberry, S. E. Senner & A. Tarak. 1987. Conservation Strategy for Migratory Species. American Scientist (75): 19-26.
  • Naredo, J. M. & Parra, F. (Comps.). 1993. Hacia una ciencia de los recursos naturales. Siglo XXI de España Editores. Madrid.
  • Navarro, A. & H. Benítez. 1995. El dominio del aire. Primera edición. Fondo de Cultura Económica. México.
  • Niering, W. 1985. Wetlands. The Audubon Society Nature Guides. Alfred A. Knopf, Inc. New York.
  • Pizarro, J. 1995. Censo de aves acuáticas en Ite. Pp. 57-59. En: Velarde, D. (Ed). 1998. Resultados de los censos neotropicales de aves acuáticas del Perú 1992-1995. Programa de conservación y Desarrollo Sostenido de Humedales - Perú. Lima, Perú.
  • Plenge, M. A. 1991. Informe de viaje julio 1991: Punta San Pablo a Ilo. (Sin publicar).
  • Pulido, V. & E. Tabilo-Valdivieso. 2001. Capitulo 16. Costas del Perú y Norte de Chile. En: Canevari, P., I. Davidson, D. Blanco, G. Castro & E. Bucher (Eds). Los humedales de América del sur. Una agenda para la conservación de la biodiversidad y las políticas de desarrollo. Wetlands International.
  • Ramsar. 1989. La Convención Ramsar. Suiza.
  • Ramsar. 1990. Procceding of the Third Meeting of the Conference of the Contracting Parties. Ramsar Convention Bureau, UICN, Gland, Suiza.
  • Ramsar. 1999. Programa de Promoción 1999-2002. Propuesta N° 9, Proyecto de Resolución. Ramsar COP7 DOC.15.9.
  • Rappole, J. H., E. S. Morton, T. E. Lovejoy III & J. R. Ruos. 1993. Aves Migratorias Neárticas en los Neotrópicos. Conservation and Research Center, National Zoological Park,Smithsonian Institution. USA.
  • Rodríguez Goñi, H. 2001. Avistaje y observación de aves y especies autóctonas. V Seminario internacional de turismo receptivo para la Patagonia. Santa Rosa, La Pampa, 19 al 21 de abril de 2001.
  • Salinas, L. 2002. Avifauna de Tacna: en la ruta del censo del Pterocnemia pennata (Ave: Rheidae). INRENA, Ministerio de Agricultura. Lima, Perú.
  • Scott, D. & M. Carbonell (Comps.). 1986. Inventario de humedales de la Región Neotropical. IWRB Slimbridge and UICN Cambridge.
  • SPCC & OGD TUR TACNA. 2008. Plan de Implementación y Manejo Turístico Sostenible de los Humedales de Ite. SPCC - OGD TUR TACNA. Tacna, Perú.
  • Stolk, M. E., P. A. Verweij, M. Stuip, C. J. Baker & W. Oosterberg. 2006. Valoración Socioeconómica de los Humedales en América Latina y el Caribe. Wetlands International. Los Países Bajos.
  • Stotz, D. F., J. W. Fitzpatrick, T. A. Parker III & D. K. Moskovits. 1996. Neotropical birds: ecology and conservation: Chicago University Press. Chicago, EE.UU.
  • Tabilo-Valdivieso, E. 1999. El beneficio de los Humedales en América central: El potencial de los Humedales para el desarrollo. Segunda edición, San José, Costa Rica.
  • Tabilo-Valdivieso, E. 2003. El Beneficio de los Humedales en la Región Neotropical. Centro Neotropical de Entrenamiento en Humedales. La Serena, Chile.
  • Valqui, T. 2004. Where to Watch Birds in Peru. Grafica Ñañez S.A. Lima, Peru.
  • Velarde, D. 2002. Curso Inicial de Monitoreo de Biodiversidad. Ministerio de Agricultura-INRENA. Lima, Perú.
  • Vicetti, R. 2008. Aves de la Bahía de Ite: Guía Fotográfica. Computextos S.A.C. Lima, Perú.
  • Vizcarra, J. K. 2004. Distribución de aves en los Humedales de Ite - Tacna, Perú. Libro de Resúmenes del III Congreso Peruano de Ecología. Pp. 108.
  • Vizcarra, J. K. 2006. Aves de los Humedales de Ite y alrededores. Biodiversidad & Conservación Integral 11: 41-50.
  • Vizcarra, J. K. 2008. Caracterización Ornitológica en los Humedales de Ite para su Conservación. Tesis para optar el título profesional de Biólogo-Microbiólogo. Escuela Académica Profesional de Biología-Microbiología. Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann. Tacna.
  • Walker, B. & J. Fjeldså. 2002. Guía de campo de las Aves de Machu Picchu. Primera edición. Editorial Kapuas S.A.C. Perú.
  • Weller, M. W. 1999. Wetlands birds: habitat resources and conservation implications. Cambridge University Press, Cambridge.
  • Wust, W. & T. Valqui. 1992. Evaluación preliminar de la fauna ornitológica de la bahía de Ite, Tacna. Asociación de Ecología y Conservación.
  • Zegarra, R. 1995. Vegetación pantanosa de Ite. Ciencia & Desarrollo UNJBG 1: 12-15.

LISTA SISTEMATICA DE LAS AVES DE LOS HUMEDALES DE ITE

AVIFAUNA REGISTRADA
FAMILIA Y ESPECIES

D.R.

ESTACIONES

CAMPO
VITAL

S.E.

P

V

O

I

PODICIPEDIDAE

 

 

 

 

 

 

 

1. Rollandia rolland

u

1

R

2. Podilymbus podiceps

c

1

Ra

3. Podiceps major1

c

1

Ra

4. Podiceps occipitalis1

r

 

1

A

SPHENISCIDAE

 

 

 

 

 

 

 

5. Spheniscus humboldti1

u

 

 

 

6

R

PROCELLARIIDAE

 

 

 

 

 

 

 

6. Macronectes giganteus1

u

 

 

6

S

7. Fulmarus glacialoides1

u

 

 

 

6

S

HYDROBATIDAE

 

 

 

 

 

 

 

8. Oceanites oceanicus1

u

 

 

 

6

S

SULIDAE

 

 

 

 

 

 

 

9. Sula dactylatra1

u

 

 

6

D

10. Sula nebouxii1

u

 

 

4,6

T

11. Sula variegata

c

4,6

R

PELECANIDAE

 

 

 

 

 

 

 

12. Pelecanus thagus

c

1,4,6

R

PHALACROCORACIDAE

 

 

 

 

 

 

 

13. Phalacrocorax brasilianus

c

1,4,6

R

14. Phalacrocorax bougainvillii

c

4,6

R

15. Phalacrocorax gaimardi

u

4,6

R

ARDEIDAE

 

 

 

 

 

 

 

16. Ixobrychus exilis1

u

3

Ra

17. Ardea cocoi

u

3,4

R

18. Ardea alba

c

1,2,3,4

Ra

19. Egretta thula

c

1,2,3,4,6

Ra

20. Egretta caerulea

c

1,2,3

Ra

21. Egretta tricolor

c

1,2,3

Ra

22. Bubulcus ibis

c

2,3

Ra

23. Butorides striata

u

 

 

3

R

24. Nycticorax nycticorax

c

3,4

Ra

THRESKIORNITHIDAE

 

 

 

 

 

 

 

25. Plegadis ridgwayi1

c

 

 

2

A

26. Theristicus melanopis1

o

 

 

2

R

CATHARTIDAE

 

 

 

 

 

 

 

27. Cathartes aura

c

1,2,3,4,5,6

R

PHOENICOPTERIDAE

 

 

 

 

 

 

 

28. Phoenicopterus chilensis1

u

1

A

ANATIDAE

 

 

 

 

 

 

 

29. Anas cyanoptera

a

1,2

Ra

30. Anas bahamensis

c

1,2

Ra

31. Anas flavirostris1

c

 

 

1,2

A

32. Anas georgica

u

1,2

R

33. Oxyura ferruginea

c

1

Ra

PANDIONIDAE

 

 

 

 

 

 

 

34. Pandion haliaetus

u

 

 

 

4,5

N

ACCIPITRIDAE

 

 

 

 

 

 

 

35. Circus cinereus1

o

5

R

36. Parabuteo unicinctus1

o

2,5

R

37. Geranoaetus melanoleucus

c

5

Ra

38. Buteo polyosoma

o

5

R

FALCONIDAE

 

 

 

 

 

 

 

39. Falco sparverius

o

5

R

40. Falco femoralis1

o

 

 

2,5

A

41. Falco peregrinus

u

 

2,5

N

RALLIDAE

 

 

 

 

 

 

 

42. Laterallus jamaicensis2

u

3

R

43. Pardirallus sanguinolentus

u

1,3

Ra

44. Gallinula chloropus

a

1,2,3

Ra

45. Fulica ardesiaca

a

1

Ra

BURHINIDAE

 

 

 

 

 

 

 

46. Burhinus superciliaris

c

4

Ra

CHARADRIIDAE

 

 

 

 

 

 

 

47. Vanellus resplendens1

c

 

 

1,2

A

48. Pluvialis squatarola

c

1,2,4,6

N

49. Pluvialis dominica

u

 

 

1,2

N

50. Charadrius collaris1

u

 

1

D

51. Charadrius alexandrinus

c

1,4

Ra

52. Charadrius alticola

c

 

 

1,2,4,6

A

53. Charadrius semipalmatus

c

1,2,4,6

N

54. Charadrius vociferus

c

1,2,4,6

Ra

55. Oreopholus ruficollis1

r

 

 

 

1,2

S

HAEMATOPODIDAE

 

 

 

 

 

 

 

56. Haematopus palliatus

u

4,6

R

57. Haematopus ater

u

4,6

R

RECURVIROSTRIDAE

 

 

 

 

 

 

 

58. Himantopus mexicanus

c

1,2

R

59. Himantopus melanurus

c

1,2

R

60. Recurvirostra andina1

u

 

 

1,2

A

SCOLOPACIDAE

 

 

 

 

 

 

 

61. Tringa melanoleuca

c

1,2,4

N

62. Tringa flavipes

c

1,2,4

N

63. Tringa solitaria

c

 

 

1,2

N

64. Actitis macularius1

c

 

 

1,2,4

N

65. Numenius phaeopus

c

1,2,4,6

N

66. Limosa haemastica

u

 

1,2

N

67. Arenaria interpres

c

1,2,4,6

N

68. Aphriza virgata

c

 

 

1,2,4

N

69. Calidris alba

c

 

1,2,4,6

N

70. Calidris pusilla

c

 

 

1,2,4,6

N

71. Calidris mauri

c

 

 

1,2

N

72. Calidris minutilla

c

 

 

1,2

N

73. Calidris fuscicollis1

u

 

 

1,2

N

74. Calidris bairdii1

u

 

 

1,2

N

75. Calidris melanotos

c

 

1,2

N

76. Limnodromus griseus

u

 

 

 

1,2

N

77. Phalaropus tricolor

u

 

 

1

N

STERCORARIIDAE

 

 

 

 

 

 

 

78. Stercorarius chilensis

u

 

6

S

LARIDAE

 

 

 

 

 

 

 

79. Larus atricilla1

c

 

 

1,6

N

80. Larus pipixcan

a

 

 

1,6

N

81. Larus modestus

c

4,6

R

82. Larus belcheri

c

1,4,6

R

83. Larus dominicanus

c

1,4,6

R

84. Larus cirrocephalus

c

1,4,6

Ra

85. Larus serranus1

c

 

 

1,4,6

A

86. Sterna elegans

c

 

 

1,4,6

N

87. Sterna hirundinacea1

u

 

 

 

4,6

S

88. Sterna hirundo1

u

 

 

 

4,6

N

89. Sterna lorata1

u

 

 

6

R

90. Chlidonias niger1

u

 

 

 

6

N

91. Larosterna inca

c

1,4,6

R

RHYNCHOPIDAE

 

 

 

 

 

 

 

92. Rhynchops niger

c

 

1,4,6

T

COLUMBIDAE

 

 

 

 

 

 

 

93. Columba livia1

o

2

R

94. Zenaida auriculata1

o

2

R

95. Zenaida meloda

o

2

R

96. Columbina cruziana

o

2

R

CUCULIDAE

 

 

 

 

 

 

 

97. Crotophaga sulcirostris

o

2

R

TYTONIDAE

 

 

 

 

 

 

 

98. Tyto alba

o

2

R

STRIGIDAE

 

 

 

 

 

 

 

99. Athene cunicularia

u

2

Ra

APODIDAE

 

 

 

 

 

 

 

100. Chaetura pelagica1

u

 

 

5

N

101. Aeronautes andecolus

c

 

5

A

FURNARIIDAE

 

 

 

 

 

 

 

102. Geositta maritima1

o

2,4

R

103. Geositta cunicularia1

o

4

R

104. Cinclodes taczanowskii

u

4,6

R

105. Phleocryptes melanops

c

3

Ra

TYRANNIDAE

 

 

 

 

 

 

 

106. Tachuris rubrigastra1

c

3

Ra

107. Pyrocephalus rubinus

o

2

R

108. Muscisaxicola maclovianus

c

 

2,4

S

109. Muscigralla brevicauda

o

2

R

110. Lessonia oreas1

u

 

 

 

2,4

A

HIRUNDINIDAE

 

 

 

 

 

 

 

111. Progne murphyi

o

 

 

 

5

R

112. Pygochelidon cyanoleuca

c

3,5

Ra

113. Riparia riparia2

r

 

 

 

5

N

114. Hirundo rustica

c

 

 

3,5

N

TROGLODYTIDAE

 

 

 

 

 

 

 

115. Troglodytes aedon

u

2,3

Ra

MOTACILLIDAE

 

 

 

 

 

 

 

116. Anthus lutescens

c

2

Ra

THRAUPIDAE

 

 

 

 

 

 

 

117. Conirostrum cinereum

o

2

R

EMBERIZIDAE

 

 

 

 

 

 

 

118. Sporophila telasco

o

2

R

119. Volatinia jacarina

o

2

R

120. Sicalis luteola

u

2,3

R

121. Phrygilus alaudinus1

o

2

R

122. Zonotrichia capensis

o

2

R

ICTERIDAE

 

 

 

 

 

 

 

123. Sturnella bellicosa

u

2

R

124. Molothrus bonariensis

o

2

R

FRINGILLIDAE

 

 

 

 

 

 

 

125. Carduelis magellanica

o

 

2

R

PASSERIDAE

 

 

 

 

 

 

 

126. Passer domesticus

o

2

R

Nº ESPECIES POR ESTACION

109

103

85

104

 

Fuente: Vizcarra, J. K. (2008).

 

LEYENDA:

 

ESTATUS ESTACIONAL (S.E.):


Residente:

R: Residente local o se encuentra presente todo el año.

Ra: Especie residente que anida en los Humedales de Ite.



Visitante: Especie presente solo por temporadas, según su procedencia se tiene:

N: De Norteamérica.

S: Del sur de Sudamérica.

A: De los Andes.

T: Del Norte del país o Amazonía.

D: Desconocida.



DENSIDAD RELATIVA (D.R.):

abundante (a): presente en poblaciones numerosas, muy fácil de observar en varios campos vitales.

común (c): presente en poblaciones regulares, es posible observarlo u oírlo en el campo vital conveniente.

poco común (u): presente en poblaciones bajas y no es seguro observarlo.

ocasional (o): presente por alimentación y observado pocas veces en cada estación.

raro (r): observado solo una vez, su presencia es posible pero no cada año.



SOCIABILIDAD:


(•): de presencia y actividades grupal o gregaria.

(◦): de presencia y actividades de forma solitaria o en pareja.



CAMPOS VITALES O AMBIENTES:

1: Lagunas superficiales y orillas fangosas (LO).

2: Gramadal y praderas pantanosas (GP).

3: Totoral y juncal (TJ).

4: Arenal y peñascos (AP).

5: Espacio aéreo (EA).

6: Mar y orilla marina (MO).



ESTACIONES:

P: Primavera.

V: Verano.

O: Otoño.

I: Invierno.



(1): Nuevas adiciones ornitológicas.
(2): Requiere de confirmación.

 

 

PROMOCIÓN HOTEL

Banner

Buscar Servicio

Tipo de Cambio

DOLAR USS
compra
venta
3.23
3.25
PESO CHILENO
compra
venta
205.40
203
Ingrese la cantidad a Convertir para comprar:
SOLES
PESOS
DOLARES
CASA DE CAMBIOS TACNA - LA MONEDA